la cagadada de bolt
En
el estadio olímpico de Londres era el día de la final de los 200m.A la hora de
correr el corredor más rápido del mundo Usain Bolt cuando reinaba el silencio
para la salida, se echó un pedo y quedó humillado delante de todo el estadio.
Todo
el mundo se echó a reír a carcajadas mientras el juez daba la salida, en la
carrera acabo 1º pero después de correr no quiso que nadie le entrevistase y
fue directo a la ducha.
Esa
noche soñó que en su próxima carrera todo el estadio le vacilaba echándose pedorretas.
En cuanto se despertó fue a entrenar y con todo con el que se cruzaba iba
cuchicheando sobre lo ya ocurrido. A un señor le preguntó:
-¿Qué
os hace tanta gracia?
El señor respondió:
-El ambientador que pusiste
en el estadio.
-Y que más da.
Dijo avergonzado.
El señor le preguntó:
-¿Quieres que te cuente un
chiste?
-Si.
Usain
se fue corriendo hasta su casa. De allí no salió en varios días, y ahí se quedó
hasta que nadie le dijo nada sobre el pedo.
ÁLVARO IZURA
VIAJE AL TIEMPO
Hace mucho tiempo vivía un rey.
Pero ahora no. Ya estamos el la ciudad moderna do dentro de muy poco se
inventaran los coches voladores. Me presento:
Me llamo Sandra
y tengo 9 años. Me gustan los inventos, sean maquinas del tiempo, camas que se
mueven o cualquier cosa que sea un invento me gusta.
Mi es pelirrojo pero no es mi color. Es que el rubio no me
gusta porque el rubio dice “Que pijilla soy” pero en cambio el pelirrojo dice “Que
moderna soy”. Tengo los ojos azules, nariz chata y una sonrisa fea. No es que
lo diga yo es que es claramente fea.
¿Qué tal si en vez de hablar de mi hablamos de mi vida?
Era de noche había sombras y…tiempo. Esto es muy tenebroso
empecemos de nuevo.
Sonaba el timbre de clase y se acercaba mi amiga Sofía:
-¿Qué tienen de buenos?
-¿Qué tienen de malos?
-Mi madre me prohíbe hacer inventos hoy.
-¡Ooooohhhh!¡que tortura!
- No te burles de mi.
Me fui a casa mientras
oía moverse mi llavero de un lado a otro. Abrí la puerta de par en par y cuando
vi mi máquina del tiempo me paré un segundo. Sin pensarlo dos veces empecé a
hacer mogollón de inventos. Pero ¡mi madre vino! No sabia donde esconderme miré
la máquina del tiempo y me metí. Como es automática me llevó directamente al
pasado.
Todo era distinto. Carros en vez de coches, unas minis
casetas en vez de rascacielos… vi a una niña que llevaba unos panecillos. Mire
bien su cara y justamente… ¡era mamá! Fui hacia ella:
-¡Mamá, mamá!
-¿¡Que haces niña?!
Luego me empujó y me
caí. Comprendí que mi madre no era muy maja que digamos de pequeña. Tenía que
salir de allí como sea. Solo podía salir si alguien le daba al botón desde
fuera.
Oí unos llantos desde una casa, también minúscula. Abrí la
puerta y me di cuenta de que era una cárcel. Cuando entré dos señores me
cogieron y me encerraron. Estaba deprimida solo con 9 años y me creían una
ladrona, llamé a un policía y le dije:
-Oiga yo…
¡PUM!¡mi madre me salvó! Le había dado al botón.
-¡Gracias mama! Por cierto de pequeña eras muy exigente y
nunca me has dicho tu edad ¿Cuántos tienes?¿80?¿103?
NATALIA ZÚÑIGA




No hay comentarios:
Publicar un comentario